La yerba mate (y un par de usos de SE)

(desde Wikipedia)

Se denomina mate a la infusión hecha con hojas de yerba mate (Ilex paraguariensis), planta originaria de las cuencas de los ríos Paraná,Paraguay y el curso superior del Uruguay. Estas plantas previamente secadas, cortadas y molidas forman la yerba mate, la cual tiene sabor amargo debido a los taninos de sus hojas. Por esto, hay quienes gustan de endulzar un poco el mate con azúcar, miel, stevia o endulzante no calórico. La espuma que se genera al «cebar» se debe a los glucósidos que la yerba mate contiene.

Era consumido desde la época precolombina entre los pueblos originarios guaraníes (y por influencia de esto, también lo hacían otros grupos que realizaban comercio con los guaraníes, como los querandíes, los pampas antiguos, los qoms, etc.).

Fue adoptado rápidamente por los colonizadores españoles, y quedó como parte del acervo cultural en Argentina, Bolivia (Tarija, Santa Cruz,Chuquisaca), Paraguay y Uruguay, en donde se consume mayoritariamente, y también en zonas de Brasil y Chile.

Como sucede con el , el café o el chocolate, el mate posee un efecto estimulante debido a la cafeína que contiene. Anteriormente, y en forma popular se pensaba que tenía un energizante similar pero no igual, al que se llamaba “mateína”.

 Además se le suma un efecto, que es compensado por el alto consumo de agua que se realiza cuando se matea, resultando así una infusión digestiva, depuradora y ―al poseer antioxidantes― preservadora del organismo. Como las otras infusiones mencionadas, el mate tiene cierta acidez, razón por la que muchas veces se le añaden ―en escasas proporciones― otras hierbas (digestivas, reguladoras de la función hepática, sedantes, etc.) que logran neutralizar la acidez, como también compensar el ligero efecto estimulante de la cafeína.

Tradicionalmente, el mate se bebe caliente mediante un sorbete denominado bombilla colocado en un pequeño recipiente, que es denominado ―según la zona― «mate», «cuya», «porongo» o «guampa», que contiene la infusión.

Por lo común se distingue al recipiente llamado porongo del llamado «mate» por ser el primero de mayores dimensiones y de boca ancha. Aunque se obtienen normalmente del porongo (Lagenaria siceraria), una cucurbitácea cuyo fruto tiene una corteza fuerte y leñosa apta para ser usada como recipiente, desde tiempos coloniales se han realizado mates de plata, cuerno vacuno (guampa), porcelana, vidrio o madera (en general quebracho o palo santo) o pezuña de toro labrada.

En tu segunda lectura del texto busca los usos de SE en él…¿Cuáles crees que sean sus usos?

Infografía

Veamos juntos esta infografía. ¡Aquí también se pueden encontrar algunos usos de SE!

Mate

Video para discutir en clase

¡También podemos ver el uso de SE aquí!

Video y ejercicios

(Desde: http://mariagonzalezaguilar.net/2011/02/04/me-cebas-un-mate/)

¿Y las leyendas?

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La leyenda del mate

(La actividad viene desde aquí.)

Primer Paso. Imagina una leyenda con los siguientes elementos.

  • Yací, la noche
  • Araí, la nube
  • El yaguaraté, un felino peligroso
  • Un viejo cazador guaraní
  • Un sueño
  • Un premio

Segundo paso. Cuenta la historia con estas imágenes y los elementos antes mencionados.

Tercer paso. Escucha, completa y compara tu versión con la versión guaraní.

Aquí puedes leer otra versión de la leyenda completa:

La leyenda de la yerba mate

De noche Yací, la luna, alumbra desde el cielo misionero las copas de los árboles y plateael agua de las cataratas. Eso es todo lo que __________ de la selva: los enormes torrentesy el colchón verde e ininterrumpido del follaje, que casi no deja pasar la luz. Muy de trecho en trecho, ____________  colarse en algún claro para espiar las orquídeasdormidas o el trabajo silencioso de las arañas. Pero Yací es __________ y querer ___________ver por sí mismalas maravillas de las que le hablar____________  el sol y las nubes: el tornasol de los picaflores, el encajehelechos y los picos brillantes de los tucanes. de los

Pero un día bajó a la tierra acompañado de Araí, la nube, y juntas, convertidas en muchachas, se pusieron a recorrer la selva. Era el mediodía y, el rumor de la selva las invadió, por eso era imposible que escucharan los pasos sigilosos del yaguareté que se acercaba, agazapado, listo para sorprenderlas, dispuesto a atacar. Pero en ese mismo instante una flecha disparada por un viejo cazador guaraní que venía siguiendo al tigre fue a clavarse en el costado del animal. La bestia rugió furiosa y se volvió hacia el lado del tirador, que se acercaba. Enfurecida, saltó sobre él abriendo su boca y sangrando por la herida pero, ante las muchachas paralizadas, una nueva flecha le atravesó el pecho.

En medio de la agonía del yaguareté, el indio creyó haber advertido a dos mujeres que escapaban, pero cuando finalmente el animal se quedó quieto no vio más que los árboles y más allá la oscuridad de la espesura.

Esa noche, acostado en su hamaca, el viejo tuvo un sueño extraordinario. Volvía a ver al yaguareté agazapado, volvía a verse a sí mismo tensando el arco, volvía a ver el pequeño claro y en él a dos mujeres de piel blanquísima y larguísima cabellera. Ellas parecían estar esperándolo y cuando estuvo a su lado Yací lo llamo por su nombre y le dijo:

– Yo soy Yací y ella es mi amiga Araí. Queremos darte las gracias por salvar nuestras vidas. Fuiste muy valiente, por eso voy a entregarte un premio y un secreto. Mañana, cuando despiertes, vas a encontrar ante tu puerta una planta nueva: llamada caá. Con sus hojas, tostadas y molidas, se prepara una infusión que acerca los corazones y ahuyenta la soledad. Es mi regalo para vos, tus hijos y los hijos de tus hijos…

Al día siguiente, al salir de la gran casa común que alberga a las familias guaraníes, lo primero que vieron el viejo y los demás miembros de su tevy fue una planta nueva de hojas brillantes y ovaladas que se erguía aquí y allá. El cazador siguió las instrucciones de Yací: no se olvidó de tostar las hojas y, una vez molidas, las colocó dentro de una calabacita hueca. Buscó una caña fina, vertió agua y probó la nueva bebida. El recipiente fue pasando de mano en mano: había nacido el mate.

Dos usos de SE: Impersonal y Pasiva Refleja

Repaso

Impersonal Se

(desde: http://roble.pntic.mec.es/acid0002/index_archivos/Gramatica/voz_pasiva.htm)

Se usa la reflexiva impersonal para indicar un sujeto general o indeterminado. El verbo siempre está en la 3ª persona del singular.

Ejemplo: Se come bien en ese restaurante.
Se aprende a andar antes de correr.
Se piensa que el español es fácil de aprender.

Repasemos el Impersonal Se con el Sr Jordán:

Hagamos los videos y ejercicios aquí: http://www.senorjordan.com/2014/06/02-impersonal-se-passive-se/

Hay más tipos de oraciones impersonales. Puedes verlas aquí: http://www.gramaticas.net/2010/10/ejemplos-de-oracion-impersonal.html

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 La Voz Pasiva Refleja

desde: http://roble.pntic.mec.es/acid0002/index_archivos/Gramatica/voz_pasiva.htm

Se usa la voz pasiva refleja (SE + el verbo en la 3ª persona del singular o plural) para expresar aquellas acciones en que no hay un agente específico.

Ejemplos: Se habla español.
Se venden bicicletas.

Se usa la A personal y el verbo se conjuga en la 3ª persona del singular cuando el receptor es una entidad animada independiente que sea singular o plural.

Ejemplos: Se ve a la gente.
Se ve a las personas.

Con la voz pasiva refleja, el objeto indirecto no puede ser el receptor de la acción:

Ejemplo incorrecto: **Se mandó a mi mamá las flores.**
Ejemplo correcto: Se mandaron las flores a mi mamá.

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¿Cómo distinguimos oraciones impersonales de la voz pasiva refleja?

desde: http://ajudamsele.webnode.es/castell%C3%A0/distinguir-oraciones-impersonales-de-pasiva-refleja/

Oraciones de pasiva refleja -Hay siempre un sujeto que concuerda con el verbo. Se necesita dependienta. Se necesitan dependientas.
-Se construyen con el verbo en tercera persona singular o plural.
-El sintagma nominal que aparece es el sujeto; por tanto, nunca puede ir precedido de preposición.
Oraciones impersonales con se -No hay sujeto. Se recibe a los pacientes a partir de las nueve. Se vive mejor en los pueblos.
-El sintagma nominal o preposicional que aparece es el objeto directo.
-Se construyen solo con el verbo en tercera persona singular.

Teoría y ejercicios en inglés:

http://www.123teachme.com/learn_spanish/impersonal_expressions_with_se/#!/2

http://www.spanishdict.com/topics/show/87

http://www.wyzant.com/resources/lessons/spanish/phrases/passive-and-impersonal-se

Explicación de la Real Academia Española (RAE):

http://www.rae.es/consultas/se-venden-casas-se-buscan-actores-frente-se-busca-los-culpables

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Ejercicios 

Repasemos el uso de SE en el impersonal y la voz pasiva.

http://www.espagnolfacile.com/exercices/exercice-espagnol-2/exercice-espagnol-67688.php

http://www.indiana.edu/~call/ejercicios/imp_pron_se01.html

http://www.ver-taal.com/ej_pasivarefleja.htm

http://www.wyzant.com/resources/lessons/spanish/phrases/passive-and-impersonal-se

http://www.123teachme.com/spanish_sentence_quiz/category/impersonal_se

Ficha de ejercicios

http://www.edinumen.es/index.php?page=shop.getfile&file_id=1045&product_id=138&option=com_virtuemart&Itemid=26

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Tarea

Busca cuando usan el se impersonal y la voz pasiva refleja en uno (o ambos) de los siguientes videos:

Poema

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(desde: http://elrincondelaurag.com/el-mate-sus-razones-secretos-y-algo-mas/)

Un mate y un amor, por Lalo Mir  

El mate no es una bebida. Bueno, sí. Es un líquido y entra por la boca.
Pero no es una bebida. En este país (Argentina) nadie toma mate porque tenga sed.
Es más bien una costumbre, como rascarse.
El mate es exactamente lo contrario que la televisión: te hace conversar si estás con alguien, y te hace pensar cuando estás solo.
Cuando llega alguien a tu casa la primera frase es ‘hola’ y la segunda “¿unos mates?”.
Esto pasa en todas las casas. En la de los ricos y en la de los pobres.
Pasa entre mujeres charlatanas y chismosas (cotillas), y pasa entre hombres serios o inmaduros.
Pasa entre los viejos de un geriátrico (asilo) y entre los adolescentes mientras estudian.
Es lo único que comparten los padres y los hijos sin discutir ni echarse en cara.
Peronistas y radicales (partidos políticos) ceban mate sin preguntar.
En verano y en invierno.
Es lo único en lo que nos parecemos las víctimas y los verdugos; los buenos y los malos.
Cuando tenés un hijo, le empezás a dar mate cuando te pide. Se lo das
tibiecito, con mucha azúcar, y se sienten grandes. Sentís un orgullo enorme
cuando un esquenuncito* de tu sangre empieza a chupar mate. Se te sale el corazón del cuerpo.
Después ellos, con los años, elegirán si tomarlo amargo, dulce, muy
caliente, tereré, con cáscara de naranja, con yuyos, con un chorrito de limón.
Cuando conocés a alguien por primera vez, te tomás unos mates. La gente pregunta, cuando no hay confianza: “¿Dulce o amargo?”. El otro responde:
“Como tomes vos”.
Los teclados de Argentina tienen las letras llenas de yerba.
La yerba es lo único que hay siempre, en todas las casas. Siempre. Con inflación, con hambre, con militares, con democracia, con cualquiera de nuestras pestes y maldiciones eternas. Y si un día no hay yerba, un vecino tiene y te da. La yerba no se le niega a nadie.
Éste es el único país del mundo en donde la decisión de dejar de ser un chico y empezar a ser un hombre ocurre un día en particular.
Nada de pantalones largos, circuncisión, universidad o vivir lejos de los padres.
Acá empezamos a ser grandes el día que tenemos la necesidad de tomar por primera vez unos mates, solos. No es casualidad. No es porque sí.
El día que un chico pone la pava al fuego y toma su primer mate sin que haya nadie en casa, en ese minuto, es que ha descubierto que tiene alma.
O está muerto de miedo, o está muerto de amor, o algo: pero no es un día cualquiera.
Ninguno de nosotros nos acordamos del día en que tomamos por primera vez un mate solo. Pero debe haber sido un día importante para cada uno.
Por adentro hay revoluciones.
El sencillo mate es nada más y nada menos que una demostración de valores…
Es la solidaridad de bancar esos mates lavados porque la charla es buena.
La charla, no el mate.
Es el respeto por los tiempos para hablar y escuchar, vos hablás mientras el otro toma y es la sinceridad para decir: ¡Basta, cambiá la yerba!’.
Es el compañerismo hecho momento.
Es la sensibilidad al agua hirviendo.
Es el cariño para preguntar, estúpidamente, ‘¿está caliente, no?’.
Es la modestia de quien ceba el mejor mate.
Es la generosidad de dar hasta el final.
Es la hospitalidad de la invitación.
Es la justicia de uno por uno.
Es la obligación de decir ‘gracias’, al menos una vez al día.
Es la actitud ética, franca y leal de encontrarse sin mayores pretensiones que compartir.

*esquenuncito (pequeño esquenún): palabra del lunfardo que significa vago, flojo, holgazán, perezoso.

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Más

http://www.veintemundos.com/magazines/wp-content/themes/vm/print/veintemundos52/print.pdf

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